Cada año, el Día de Muertos nos invita a hacer una pausa para recordar a quienes ya no están, pero siguen formando parte de nuestra historia. A través de las ofrendas, los aromas, los colores y los objetos que elegimos preservar, mantenemos vivos los vínculos con nuestros seres queridos y con las tradiciones que pasan de una generación a otra.
Para esta celebración, CARALARGA y Hotel San Fernando se unen en una colaboración que toma forma en el altar de Lounge Fernando, ubicado en la colonia Condesa de Ciudad de México. En su tercera edición, esta iniciativa invita al estudio mexicano de diseño textil a crear una interpretación propia de la ofrenda, donde el trabajo artesanal y las fibras se integran a una de las tradiciones más significativas de México.
El resultado es una instalación en la que toda la propuesta decorativa pertenece al universo de nuestro textiles, mientras que la hospitalidad y la experiencia gastronómica de Lounge Fernando complementan la celebración.

Un altar desde el lenguaje de CARALARGA.
Para CARALARGA, la ofrenda es un espacio de encuentro entre el recuerdo, la materia y el trabajo hecho a mano. Esta ofrenda está dedicada a los familiares del equipo del Hotel San Fernando, convirtiendo el altar en un homenaje cercano y personal a quienes forman parte de su historia.
Retomamos los elementos y el sentido del altar tradicional, respetando su significado como sitio para honrar a quienes nos precedieron. A partir de ahí, CARALARGA incorpora su propio lenguaje textil: el algodón natural y entintado. Los textiles recuperados, las texturas y los volúmenes se convierten en recursos para reinterpretar la decoración de la ofrenda sin perder el vínculo con la celebración.

La instalación reúne piezas de nuestra reciente colección: Rosario, Camino de Muertos, Arco de Altar y Marco Purépecha. En conjunto construyen una composición donde los símbolos tradicionales encuentran nuevas formas de expresión contemporánea.
Piezas creadas especialmente para la ocasión.
El altar incorpora creaciones desarrolladas exclusivamente para esta instalación. Diseñadas para dialogar con el entorno y con el significado, estas piezas especiales amplían la exploración del estudio en torno a las fibras hecho a mano, dando a esta colaboración un carácter único.
Una experiencia que también se comparte en la mesa.
La colaboración entre CARALARGA y Hotel San Fernando se extiende más allá de la instalación. Durante estos días, el hotel ofrece un menú especial para acompañar la celebración, sumando una dimensión gastronómica a la experiencia de Noviembre.
El altar se convierte en parte de un encuentro más amplio, una tradición compartida alrededor de una convivencia compartida. La propuesta invita tanto a los huéspedes como a quienes visitan el lugar a sumergirse en estos días, trazando una línea ancestral a contemporaneidad.
Memoria y continuidad.
Para CARALARGA, participar en este proyecto es una oportunidad de expresar que nuestros materiales y nuestras técnicas textiles son capaces de transmitir ideas que van más allá de su forma. El trabajo manual adquiere aquí una dimensiones simbólicas en cada textura, volumen y detalle que contribuyen a construir un conjunto dedicado a la memoria.
La colaboración también reconoce el valor de los oficios y de los conocimientos que se transmiten a través de las manos. Son prácticas que evolucionan con el tiempo, encuentran nuevas formas de expresión y mantienen su significado al dialogar con otros contextos.
En Lounge Fernando, la memoria se hace visible a través de una interpretación textil del altar mexicano. Una propuesta que respeta la tradición, celebra los vínculos familiares y reconoce que las costumbres permanecen vivas cuando seguimos compartiéndolas y encontrando nuevas maneras de darles continuidad.
Fotografías por: David Alvarado



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